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domingo, 5 de abril de 2015

Follow the black rabbit. 13.

No quiero que pase mi vida sin haberte dado las gracias.



En este caso y tratándose de ti, yo siempre soy la que no conoce los rodeos.
Y no quiero hablarte desde mi lugar, desde mi etiqueta en tu vida. Quiero hablar de ti como alguien que está, que te conoce y te quiere. Quiero hablar como una espectadora que tiene suerte de formar parte de tu mundo.


Debería darte las gracias.
Me gusta la relación que tenemos porque me parece rara, como nosotros. Porque me agrada la idea de que el 90% del tiempo seamos como críos que se pelean y mientras están riéndose. Porque me gusta que choquemos y sepamos discutir. Que seamos dispares. Y que luego, cuando yo ya me haya puesto de todos los colores y haya puesto el mundo patas arribas, me abraces y me digas "pero yo te quiero, ¿vale?"

Porque tú eres único en tu especie y se me da muy bien encontraros. Y no sé cómo encontrar las palabras para agradecer TODO lo que has hecho por mí desde el principio. Que no es sólo el hecho de que compartamos vida, es más que eso. Desde que apareciste me has deseado lo mejor aunque no sea contigo, y eso es TAN DIFÍCIL de encontrar que ni te lo imaginas. Todos los favores, el apoyo, las llamadas, los abrazos, cuantísimas veces me has secado las lágrimas y me has hecho reír sin pausas. Es impagable.

Probablemente seas la persona con  las intenciones más claras del mundo, probablemente seas la persona con menos maldad que conozca. Eres un ser puro de la cabeza a los pies. Lo que se ve es lo que hay y no escondes nada. No hay falsas intenciones. No hay maldad. No hay dos caras. Y eso es lo mejor de ti.

Te admiro. Créeme. Y sé que chocamos muchísimo, pero eres admirable dentro de todo tu cúmulo de cosas. No tienes comparación con nada y actualmente sólo me queda enmudecer ante tu actitud. Ojalá fuera como tú en muchos aspectos. Ojalá pudiera tener tu templanza. Ojalá.

Gracias un millón de veces. Me has hecho crecer y amar cosas que ni siquiera sabía que existían. Me has hecho aprender y aprenderte. Y pase lo que pase siempre serás parte de lo que yo soy.


Estoy muy orgullosa de que estés en mi vida.



Te quiero.


Sabes que esto es para ti.



domingo, 30 de junio de 2013

Embrace this moment. Remember...

We are eternal.
All this pain is an illusion.

Soy la mascota de los peces de mi pecera;
son ellos los que me miran, los que están fuera.
He recogido gotas de lluvia una a una con un dedal...
¡Quiero sembrar lluvia en los jardines de mi sueño!,
¡que llueva de la tierra al cielo, que se encharquen las nubes con el sabor del lamento mío!...
Sigo cazando gotas lloradas por el cielo.
Si algo tan grande llora es que su dolor tiene dueño.
Y puede que yo sea la mitad de alguien que vive en mi otro medio, un espejo no perfecto,
dos destinos para un mismo trayecto.

No un ángel y un demonio, sino dos vidas en la misma,

dos temblores del mismo frío.
Mi otra mitad me quiere más que yo mismo,
que cree ser yo pero solo es una parte.
Mi conciencia la desconoce, las voces que viven conmigo hablan de ella,
dicen su nombre: «La que tú no conoces -dicen-... tu simetría imperfecta, tu secreta figura.
Ella siente lo mismo, te mira».
Dos, de todo dos. Tinieblas y sol, agua y grietas, heridas y payasos, holocaustos y parturientas...
Una vida, no; dos en la misma, dos rostros de espaldas adosando nucas,
dos corazones compartiendo columna.




Recuerdo haberte llamado "ojos de cielo" el cuatro de Agosto de 2011. 

Una madrugada en la que (al fin) hablamos después de años sabiendo de nuestras existencias.
Recuerdo que fue una conversación de más de seis horas en las que estuvimos realmente profundos para lo que realmente somos de cara al público. Y ahora ya no me sorprende. Tú me robaste las palabras y cuando fui a dedicarte la entrada apenas tenía ninguna que regalarte. No como hoy.
Supongo que debería hacerme gracia toda nuestra historia, pero lo que realmente me provoca es una sensación de calidez que sube desde el estómago hasta el pecho y ahí se queda. Siempre.
Suelo tener miedo. Prepárate porque vienen curvas. Tengo tantas cosas que decirte...

Cuando nos conocimos algo me dijo que te quedarías cogiéndome la mano. Claro que nunca esperaba que fuera con tantísima fuerza. Yo te había visto antes y sabía (no sé por qué) que en algún momento nos conoceríamos. Ya ves (esto sí que me hace gracia). Pasó el tiempo y acabamos estudiando en el mismo centro. Viéndonos a diario, escapándonos al parque y riendo todas las mañanas. Y yo te lo contaba todo. Sorprendente, ¿eh? Yo por aquel entonces ya era una desconfiada de mucho cuidado. Me hacías mucha gracia. Pensaba que eras uno de esos tíos tamaño armario súper graciosos que no se preocupaban por nada. Al menos eso parecías. Con suerte yo ya había hablado con el verdadero tú.


Pasaron los meses, mi vida se enredó de tal manera que casi me ahoga, y ahí estabas. Como una figura ensombrecida que sabe lo que está pasando. Si hay algo que no recuerdo es el momento en el que nos sinceramos, pero supongo que es lo que menos importancia tiene. Voy a saltarme esa parte en la que dejé de respirar por un tiempo hasta que volví a la vida, porque ahí vuelves a estar tú. Como siempre.


Ese nueve de Diciembre de 2012 del que suelo hablar, te pertenece. Es el día en que volví a la vida después de un letargo de cinco meses rechazando cualquier calor humano existente. Tú me diste la mano y abrí los ojos, dándome cuenta de que no dependía más que de mí misma para seguir viviendo. Y hasta hoy, que soy mucho más fuerte y me siento grande por dentro. 

Cuando digo que tengo miedo es porque lo siento como algo real que me acompaña a diario. Creo que soy una persona afortunada por tener en mi vida a personas como tú que hacen que merezca la pena vivirla. Pero no quiero hablar de otras personas aquí, porque hoy quiero hablar sólo de ti.





Hace un año exacto que no le digo a nadie "no te vayas".

Permíteme que te lo diga a ti.

Para mí siempre has estado presente en mi vida, desde la primera vez que te vi como un fantasma al fondo de aquella multitud, sin articular palabra. Luego empezaste a formar parte de ella, primero como un mero espectador, después como parte del reparto y actualmente como un personaje principal. 

Sé que puedo vivir a solas, pero no quiero vivir sin que estés tú en mi historia. Sé que no podría soportar ese vacío si te fueras. Por eso te pido que no te vayas.
Quisiera poder explicarte lo que significas para mí y es tan complicado que ni siquiera sé si me va a salir. 

En algún momento de esta carrera de obstáculos perdí la fe en el ser humano de manera rotunda. Algunas personas muy concretas se salvaron y entre ellas estás tú. Siendo aplastantemente sincera, diría que eres el puesto número uno de esa lista. No sólo porque jamás he dudado de tus palabras, ni porque jamás me hayas traicionado ni decepcionado, es porque sé que jamás me harías daño. Y eso es algo que tengo tan claro que hasta grita en mi cabeza. Pondría la mano en el fuego por ti hasta quemarme los huesos porque confío a ciegas en tu palabra. Y es algo que has ganado con el tiempo siendo tú mismo al estar conmigo.


No es sólo porque sepas quién soy de verdad, es porque sabes localizar mis cicatrices en el mapa de mi cuerpo, sabes su significado y su historia y aún así, te quedas conmigo. Porque contigo no tengo secreto alguno, sea bueno o malo, tenga que llorar o reír, tú estás ahí para escucharme a cualquier hora. Porque sé que sabes que es más que mutuo, y que si necesitas un salvavidas yo me tiro al mar y nado hasta que me salgan branquias para rescatarte. Porque el motivo de que no sepa definirte implica que eres algo tan grande en mi vida que prefiero no ponerle una etiqueta. Diré que lo más parecido a sentir que hay en mí desde hace un tiempo es lo muchísimo que me importas. Eso no se vende ni se compra.


Ha pasado mucha gente por mi corazón de manera fugaz en estos meses llenos de gris, pero nadie ha adivinado la contraseña que hace falta para abrirme el corazón, esa contraseña que tú sí tienes. 

A veces pienso que deberíamos habernos cruzado hace años, porque habría tenido mucho antes en mi vida al argentino más maravilloso que ha cruzado jamás un océano. Y de todas maneras aquí estás, conmigo, haciendo que todos los días tengan un nuevo sentido. Tengo tantas cosas que decir que me atasco, ya ves.

Soy esa amiga tuya que está tan loca, que dice que tiene un cubito de hielo por corazón pero que tú eres el sol que hace que se funda. Tú eres ese gran amigo mío que está tan loco, que dice que su corazón es de un cartón que ni se arruga si se moja, pero que tiene pliegues donde quepo yo.

Y es que la mayor parte del tiempo, cuando hablamos sin máscaras y sin risas, entonces me veo. Te veo. Y es cuando tiemblo.

Tiemblo porque tengo miedo, miedo porque sé que me ves. Y sé que yo puedo decir con orgullo que si te miro a los ojos te veo. Y no a ese que ven todos los demás cuando la noche es joven y es todo una fiesta. No. Yo veo a aquel que estuvo lejos, a aquel que cruzó un océano, a aquel que cambió y creció y después de amar y perder la fe se congeló. Como yo. Yo que te veo, tú que me ves y yo que me asusto y tiemblo porque conoces mis heridas y las besas.

Tiemblo porque tienes poder y magia para tocarme el corazón, y eso me quema.
Yo te abrí la puerta para que pudieras pasar hacia mi esencia, y ahora no sé cerrarla a tus ojos, y tampoco quiero. Pongo la mano en el fuego porque sé que querrás protegerla.

No sé qué papel tienes, pero sé que te quiero en mi historia.

No sé si sigo teniendo corazón, pero sé perfectamente que te quiero.
Y ni te imaginas cuánto.
Por eso hoy me permito pedirte que no te vayas nunca, que no te marches y que no me sueltes.
Que como dice Slipknot en Snuff "no podría afrontar la vida sin tu luz", al menos no después de haberla probado. Dame aire ahora que tengo alas, que yo te llevo conmigo, siempre, te lo prometo.





Que no es sólo porque quiera que te quedes.
Que no es sólo porque te quiera más que a mí.

Que no es sólo porque te mire a los ojos y te vea a través de ellos, (y me quede contigo).


Es porque sé que si tú me miras a los míos... me traspasas... me ves...

Y te quedas.

Y entonces ya no tiemblo.

Entonces ya no tengo miedo.
Sé que estoy en paz,
como en casa...


Sé que estoy a salvo, porque estoy contigo.

Y puedo respirar.


...




Gracias por estar a mi lado desde el momento en el que apareciste en mi vida. Siempre como las grandes cosas, "para quedarte". Si me queda algo de corazón, es gracias a ti. Así que gracias por no fallarme jamás, es por ello que tengo fe. Es por ti que sé que puedo.

Te quiero muchísimo, Ariel.


Gracias por existir. No te vayas nunca.






lunes, 15 de abril de 2013

XIII. Looking through the glass.

Y después del desenfreno, el sudor y los besos, se tumbó a mi lado y me dijo:

"No te enamores de mí"





Era algo que ya me había dicho antes, mucho antes, la primera vez que nos cruzamos.

Me había congelado aún más desde entonces.

—Yo ya no sé hacer eso —le dije.

—Claro que sí.
—Pero no quiero —repliqué de manera cortante.

Entonces me dio la espalda en la cama y siguió hablándome, casi en susurros, como si de verdad me hubiera conocido siempre:


—Aún tienes mucho amor que dar, y eso es algo que no se cura sin más, ni saliendo, ni follando. Se choca con las paredes de tu corazón y te duele.


Juro que me dieron ganas de llorar, pero me las tragué con un orgullo presumible.


—Me hablas de ello porque es algo que has sentido, que incluso creo que sientes —le dije.

—O puede que simplemente te conozca bien —me contestó.
—No, yo creo que no. Creo que lo sientes. Realmente creo que estamos en el mismo punto.
—No.
—Entonces disfruta mientras puedas sentir.

Se hizo el silencio por unos minutos. Después se dio la vuelta y me abrazó.


—Eres tonta —me dijo.

—Probablemente sea más lista que tú —respondí.
—Yo también te quiero.


[...]


El silencio de falso sueño duró horas en las que mi estado de ánimo era un signo de interrogación, mientras trataba de retenerlo todo en mi mente.

Después se marchó y, como dice Sabina:


"Y la vida siguió. Como siguen las cosas que no tienen mucho sentido".

lunes, 1 de abril de 2013

Ocho cruces.

La primera persona a la que amé, tenía una cicatriz de una puñalada en el abdomen.

Esto ha sido escrito mientras sonaba: Creed - Don't Stop Dancing. Dale a play para sentirlo mejor.

Por aquel entonces yo aún era sol. Pero ya estaba aprendiendo a sentir el dolor.
A veces le recuerdo. Me enseñó que el café se podía tomar solo, que era importante tener camaradas para los malos momentos y que a veces no importan los kilómetros, ni los horarios, cuando amas.
Era lo suficientemente valiente como para desafiar a un camarero en su propio bar, diciéndole que si conseguía hacer un barco con el humo de su pipa (como Gandalf) no tendríamos que pagar la cuenta.

Reía, reía fuerte. Hablaba fuerte. Me mintió mil veces. Fui hasta el borde por él, allí donde las puestas de sol se ven mejor cuando estás colocado. Al menos eso decía. Le brillaban los ojos como la miel cuando miraba hacia el mar en aquella terraza a cincuenta metros de su casa. Y lloré.
Supe que le perdería, y le perdí. A veces le recuerdo con nostalgia. Me quedé gran parte de él.


He estado con muchas personas hasta el día de hoy. Siempre singulares, siempre con grandes historias detrás. Necesito que me enseñen cosas que jamás haya visto. Me gustan los locos. Sólo los cuerdos se preguntan si lo están. Los locos lo saben de sobra.

Mi adrenalina me descubrió otros caminos que me llevaron a respirar otros aires. Lejos de aquí.
Supe lo que era andar descalza porque el más salvaje me enseñó lo que era no necesitar nada.
Volví a ser una niña cuando me perdí en las noches oscuras de la doble mirada de uno de ellos.
Me he sentido un objeto cometiendo grandes fallos, y me he sentido única aún siendo nada. Conducida de la mano de alguien a quien adoro escuchar durante horas y horas.
Hombro donde llorar y labios a los que besar cuando aquel que sólo flota cuando trasnocha lo necesita.
Me he sentido amada de manera incondicional, y me he perdido en algunos brazos cuando me derrumbaba. He jugado, han jugado conmigo y me ha gustado. Me han roto y me he perdido.

He amado con todas mis fuerzas, muchos años después de ese primer amor, con todo mi corazón e incluso con toda mi alma. Mis 21 gramos al completo, en su bolsillo. Y no es mi primer amor, pero sí sé que es el amor de mi vida. Le amé. Le amo. Hasta morirme. Hasta desangrarme. Hasta partirme los labios. Pero se fue. Ya no sé lo que es Octubre sin él, y no me atrae vivir otra primavera si no estará cogiéndome la mano en mi cumpleaños. No entiendo para qué sirve la lluvia si no es para mojar su pelo en la estación de metro o para que volvamos a saltar en los charcos. No recuerdo lo que es besar con ganas de llorar de amor, y sé que siempre que nos crucemos querré tocarle el pelo y ponerle un mechón detrás de la oreja.
Me conformo con respirarle. Volvería a tropezarme un millón de veces más. Sé que lo sabe.


Hoy estoy escribiendo de verdad, con todo mi espíritu, como no escribía hace mucho tiempo. Tengo que dejarlo salir. Me he aferrado a la comodidad del hielo durante meses y me he acostumbrado. Soy capaz de aplastar mis sentimientos e ilusiones de un día a otro. Ni siquiera sé cómo lo he aprendido. Sólo hay uno que no consigo hacer desaparecer. El que me da la vida y me la quita. 


...



Mi primer amor tenía y tiene una cicatriz de una puñalada en el abdomen. 
Supongo que me gustan las personas con historia. Podría escribir una canción al respecto.
A veces le recuerdo con nostalgia, pero ya no le amo. 

Por aquel entonces yo aún era sol, y mi madre me decía que tenía el pelo como el trigo.
Ya han pasado ocho años desde entonces.



Ahora estoy a punto de cumplir los veintiún años,
y tengo más de cuarenta cicatrices.

viernes, 8 de febrero de 2013

Changes... F.

FREYA. 

15/10/2009 - 22/01/2013


Amor mío, prometo dedicarte una entrada para ti solita cuando tenga más fuerzas... Ahora mismo me cuesta la misma vida ver una foto tuya. Siempre estarás en mí. Te amo con locura, mi pequeña.
∞ 



BARTOK.

23/11/2012

Llega a casa el 26/01/2013


Ojalá que podamos darte todo el amor que mereces, pequeño. Ojalá que no nos fallen las fuerzas. Ojalá llegue a quererte alguna vez como la amé y la amo a ella. Ojalá nos hagas tan felices como ella nos hizo. Ojalá seas el perro más feliz del mundo sólo por ser parte de la familia.

Bienvenido a casa.




...Joder, te echo tanto de menos...

martes, 1 de enero de 2013

Propósitos.

Feliz 2013 a todos :)



En primer lugar, el 13 es uno de mis números favoritos. Hoy, mi antítesis, la señorita Úrsula (o Thanatos), me dijo que el 13 era un buen número, que daba suerte, y que este sería nuestro año.
Me encanta su manera de pensar, de ser optimista, de ver luz más allá.

El 2012 me ha hecho mucho daño.
Digamos que me ha hecho sangrar, literalmente.
Hice aquello que jamás debe hacerse, me abandoné, y pisé el camino final mecida por los brazos de la muerte. Es tan fría que podría helarme la sangre en segundos. Como ya dije, podría decir que la he besado en los labios. Pero me dejó ir, o mejor dicho, ellos no dejaron que me fuera.

Con ellos podría referirme a muchas personas. Personas y no gente que me han querido, cuidado, apoyado y prácticamente salvado. Yeray, Salomé, Ariel, Victoria, Alfredo, Sergio, Karlos, María, Manu, Eva, Rocío, María José mi compañera de piso, Marc... merecen tanto la pena...
Mi familia. Esos grandes. Mi madre, la mejor madre del universo, la que me levantó de la cama y me vistió de colores cada mañana, me secó las lágrimas y me vendó las heridas. La que no me dejó sola ni un solo segundo. La que a pesar de mi horrible carácter, nunca me negó nada.
Mi hermano, mi delirio, la persona que más quiero en este mundo. Ese pequeño ser que me vio caer al pozo más hondo y sólo tuvo que decirme "mantente firme" para que esas palabras se me grabaran para siempre y fueran un mantra para ponerme de pie.
Mi abuela, mi segunda madre, mi amiga. Que siempre, (y cuando digo siempre es SIEMPRE), creyó en mí, incluso cuando había tirado la toalla y no tenía fuerzas ni para levantarme. Ese impulso para seguir adelante porque ella creía firmemente que yo podía conseguirlo todo si me lo proponía.
Mi tía, que siempre tiene una sonrisa, un detalle para hacerme reír. Porque es la persona más tierna y más amable que he conocido nunca, y eso la honra, se merece lo mejor que pueda pasarle.

He conocido a tanta gente al salir del pozo que me he transformado. Tengo miedo, pero soy más fuerte. Tengo una buena coraza sin grietas, llena de cicatrices.

Se fue. Ni siquiera dijo adiós ni me dio elección. Y siguió queriendo latir en mí, a pesar de que cada latido estaba lleno de dolor. No merece la pena gastar líneas en mi caída estrepitosa.

Esta es la primera entrada de este nuevo año. Mi año. Haré de él un lienzo que ir pintando.
No he mencionado que abandoné al mejor amante que tendré jamás, el arte, pero lo he recuperado, y nada me hace sentir tan llena de vida.

Estar sola me ha hecho redescubrirme. Ya no soy una princesa que necesita que le salven. Maté a todos mis príncipes azules y bañé mi cabellera en su sangre. Ahora soy una valquiria. Lucho por y para mí misma.

Mi lista de propósitos para 2013 es sencilla. Todo es posible.

-Terminar el curso sin problemas.
-Conservar a mis buenos amigos y hacer nuevas amistades.
-Crear, crear infinitamente. Música, fotografía, cuadros, esculturas, escribir...
-Viajar, lejos, ver más mundo.
-Cuidar de mi familia, para no perder costumbre.
-Seguir sintiéndome libre, disfrutando de cada detalle de mi alrededor, porque la vida es maravillosa.
-Dejar que mi melena crezca sin impedimentos. Porque me hace feliz.
-Superarme.
-Tatuarme de una maldita vez esa canción de Pink Floyd...
-Volver a sentir, sólo si merece la pena...

Y alguno se me escapará.

No puedo irme sin mencionar a Álvaro. 
Álvaro es mi gran descubrimiento de 2012. Esa pincelada que ha hecho que vuelva a sonreír y a confiar en el género masculino. El mejor de los amigos, la mejor de las personas que he conocido. Porque es precioso por dentro y por fuera, y porque a pesar de todos los choques siempre se queda conmigo. Durante meses, ha sido el único hombre al que he podido contarle absolutamente todo lo que me pasaba. De hecho ha sido la única persona que ha estado día sí y día también preocupándose por mí y queriendo hablar conmigo.
Álvaro es un chico guapo, muy guapo, es bonito por fuera casi tanto como lo es por dentro. Tiene un corazón de oro y está llenito de sentimientos adorables que le salen por la boca con un acento que me hace reír. Siempre me busca para hablar conmigo, ya sea por skype, por whatsapp o por teléfono.
Álvaro está en Alemania, y aunque me alegro muchísimo por él, echo mucho en falta un abrazo de oso por su parte. A veces pienso que es lo único que podría ponerme mejor.

Como sé que vas a leer esto, sólo te diré que me queda darte las gracias.
Parece que te esté viendo emocionarte leyendo. Ya nos conocemos.
Sin lugar a dudas, has sido la persona que ha cambiado mi percepción de las cosas.
Apareciste cuando acababa de caerme al hoyo, y desde entonces me has dado la mano para que salga poco a poco. Eres estupendo. Sin lugar a dudas. Toda persona que pueda tenerte en su vida será feliz de tenerte. No sabes lo grande que eres...
Gracias por hacerme sentir que puedo con todo, gracias por preocuparte hasta el punto de sermonearme para que entrase en razón aunque me jodiese, gracias por despertarme mil mañanas diciéndome lo bonita que soy, gracias por decirme todos los días que me quieres tanto. De ti me lo creo todo. Y nada ni nadie me quita la sonrisa que me regalas a diario.

Ich liebe dich. 
Y no tiene más, porque eres maravilloso, y el mejor regalo es tenerte en mi vida.
Gracias por ser como eres.



Volveré a pasarme por aquí pronto. Tengo que volver a hacer este lugar mío. No voy a abandonarlo.
Muchas, muchas gracias por leerme, y feliz año nuevo :)



Pdata: Mi madre me ha hecho el regalo de fin de año más lindo del mundo. Un collar plateado con copos de nieve grabados. Me encantan los copos de nieve. Me encanta la nieve. Me encanta mi madre.

martes, 26 de junio de 2012

A más no poder...

Mi principillo...



Y qué le voy a hacer si estoy atada a su pelo ondeando en el viento, a su respiración en mi cuello, a sus ojos cuando sonríe, a sus labios cuando me besa... al perfecto compás?



No es amor es...
Infinito.

jueves, 14 de junio de 2012

Serenidad de mis noches.

Hoy no puedo desentramar las cosas como suelo hacer.


No sale, no me entiendo. En las noches los miedos me asaltan siempre. Por eso no puedo dormir.
Luego llega el día y el sol me hace ver las cosas de manera más positiva. Pero ahora tengo miedo.

De todos modos no me importa.
Me he acostumbrado a esta sensación.
Quizás por eso echo de menos su olor, me recuerda a la paz de pasar estas horas con quien más me importa. A salvo de todos los monstruos. Me gusta cuando enredamos las piernas y me pierdo acariciando su pelo. Cierro los ojos y no existe nada más...

Ni siquiera existo yo. Ni siquiera existe él.
No sabría describirlo, no podría aunque lo intentase.
Es algo "místico" que va mucho más allá.
La conexión me hace vibrar. Me tiemblan las piernas sólo de pensarlo.
Sus ojos, joder. En mi cabeza se repiten las imágenes un millón de veces.
Recuerdo preguntas del exterior... "¿Como nunca antes?"...
Como nunca antes. Como nunca más.

Tócame. Duerme conmigo. Bésame. No me dejes marchar.


Tengo frío.
Pienso en sus abrazos.
Meto la mano en la pecera y el pez intenta morderme los dedos.
Me toco el hombro y duele, y recuerdo su manera de morderme, de besarme, de mirarme.
Recuerdo absolutamente todas las cosas que me ha susurrado y cada una de las caras que pone cuando digo alguna tontería. Recuerdo la cara de curiosidad que tenía mirando aquella enciclopedia. Me veo desde fuera embobada pensando en retener ese momento para siempre en la memoria... Para siempre.

¿Y cómo explico yo todo esto?
Incluso para mi es casi imposible.
Lucharía, me aferraría con todas mis fuerzas por no perderle.
Nunca me sentí tan capaz, nunca me sentí tan viva. No hay abismos. Sólo tierra firme.
El camino es largo pero yo voy sobrevolándolo.
Él me enseñó. Me ha enseñado tantas cosas que no podría explicároslas.


La felicidad existe...
Suelo encontrarme con ella trazando constelaciones en su espalda...



Como nunca.
Y caeré por los bordes del infinito...
Lo sé.



*Pase lo que pase.
Te quiero.

viernes, 1 de junio de 2012

Sonreír y punto.

¿Que si sé lo que es ser feliz?...

Resulta que el ser más pequeño que he conocido, es el que tiene el corazón más grande.


Ahora sí.
No hay más que verme.

No lo dudéis ni un segundo.


:)   



...Hasta el fin del infinito.

lunes, 21 de mayo de 2012

Me voy a morir de amor.

HE DICHO.


La manera en que me mira fijamente cuando me sonríe.
Su pelo enredado en mis dedos cuando toco el cielo.
La forma en la que me besa, perfecta, y los suspiros que se escapan.
Que me mire los labios descaradamente cuando estamos hablando de tonterías y luego se asuste porque le he interrumpido para besarle.
Que diga cualquier estupidez y se ría durante un rato de manera exagerada.
Cuando nos duchamos y me lava el pelo porque yo no veo nada con la espuma.
Que cocinemos como dos torpes pero siempre nos hartemos de comer.
Aprender juntos el uno del otro es increíble.


LA CONFIANZA.
(Nada más grande)

Abrazos que hacen que se calme el mundo entero.
Cuando dormimos en el sofá abrazados como koalas para no caernos.
Mi naricilla pegada a su cuello mientras sueño.
Hacernos cosquillas infinitas.
Nuestras piernas enredadas.
Lo bien que huele siempre y lo que me contesta cuando se lo digo.
El entusiasmo que tiene por mi arte.
Lo mucho que le admiro como persona.
Las caritas que pone cuando hago alguna mueca tonta.
Esa dulzura que le caracteriza cuando estamos juntos.



No hay definición.
Eres lo mejor que tengo.



No quiero buscar más.

I FEEL SO FUCKING COMPLETE
WHEM I'M WITH YOU.



"I'd catch a grenade for you
Throw my hand on a blade for you
I'd jump in front of a train for you
You know I'd do anything for you
I would go through all this pain
                                                                                                         Take a bullet straight through my brain
                                                                                                                  Yes I would die for you baby..."


jueves, 26 de abril de 2012

Bien...

A veces las noches se me antojan aburridas sin ti.

You're the best part of me.


"Por ti, la vida se me hace dulce". Me dijo él.
Dijo muchas cosas, como "A veces, el brillo de tus ojos me incita a beber de ellos".
Bueno, yo siempre pienso que él nada en mi mar. Es de los pocos que no se ahogan en mi profundidad.
Quizás el único. También me dijo una vez "si tú no me conoces, ¿quién me conoce?".
Bien... Nadie me conoce como me conoce él. Quizás es mutuo. Quizás es porque siempre fui transparente.
Sigo siéndolo. No me importa enseñarle mis heridas. Ha visto cada debilidad y cada lágrima.
Cada trauma es una historia que ya le he contado. Mi vida es un libro que tiene más que leído.
No me arrepiento absolutamente de nada. Yo le di la llave de la puerta más importante. Su cubículo mullido sigue arropándolo como a nadie. Eso siempre me mantendrá a salvo. Tranquila. Sé de sobra que nadie podría quererle como le quiero yo. Se me hace muy difícil pensar en que la gente no suele luchar como lucho yo. No me importa. Sé lo que hago, y porqué lo hago. Me siento bien. Me siento capaz. Así quería sentirme.

Creer querer. Querer creer.
Me salvó sin darme la mano.
La única persona capaz de abrirme los ojos después de tantos años.
¿Suena demasiado fuerte si digo que si no fuera por él ni siquiera estaría escribiendo esto?...
Creo que lo sabe. Creo que alguna vez lo temió. En un momento perdí el control pero me sujetó a la vida.
Es la mitad de lo que soy. No suelo echarle por completo de menos porque le siento a todas horas conmigo.

El destino ni siquiera podrá conmigo. Soy demasiado cabezota para estas cosas. 
Que nada nos separe.

Patti Smith decía en su libro, refiriéndose a Robert, su mejor amigo y mitad desde siempre:
"Robert and I were always ourselves till the day he died. We were just exactly as we were when we met. And we loved each other. Everybody wants to define everything. Is it necessary to define love?".

Esbocé una sonrisilla al leerlo. Quizás pensé en nosotros.
Sin cadenas. Sin etiquetas. En fin, sólo un sentimiento fuerte.
La vida juega con las personas como quiere, hay cosas que no se pueden controlar, como el sentir.

Me siento grande.
Enorme.
Formas parte de lo que soy y estás en cada esquina.

Te dije una vez "no quiero buscar más".
Bueno, la vida da mil vueltas y lo sabemos, pero no me importa.
Nunca habrá nadie como tu. He conocido a personas de sobra para distinguir sentimientos.

Me siento completa, desde entonces y para siempre.
Rellenaste el hueco de mi pecho y, como dice Muse en BLISS...
"No podría conformarme con menos".



...Tú eres la clave. La razón. El motivo.


Eso que dijiste una vez... quiero volver a oírlo...
¿Cómo era...?



                                                                               Ah sí...




HAGÁMOSLO INFINITO.



lunes, 19 de marzo de 2012

Una carta para todos.

Me llamo Ana Zoe, tengo 19 años (casi 20 en primavera) y no sé muy bien qué me pasa, aunque sé que estoy enferma.

Esto es una carta que necesito escribir. Cosas que necesito deciros a las personas más importantes. No sé cuantos de vosotros me leeréis finalmente, pero espero que lo hagáis.

Esto se lee escuchando:



-Papá, no sé si habrás encontrado este blog, aunque sé de sobras que intentas espiarme por todos los medios. Vi aquellas fotos en tu disco duro por error cuando intentabas enseñarme fotos de cuando era pequeña. Cambié la url de este sitio para que no me leyeras más, pero no sé si he conseguido que dejes de intentar comprenderme leyéndome en lugar de hablar conmigo. Siento no cogerte el teléfono. Siento no contestarte a los sms, pero en estos momentos de mi vida no estoy preparada para que me digan lo inútil que soy por no tener fuerzas para llevar mi vida. Todos flaqueamos. Algún día te explicaré porqué siento todas estas cosas, en ese día en el que tu tengas el valor de escucharme sin juzgarme y sin interrumpirme. En ese momento en el que pueda decirte que estoy mal y pueda llorar delante de ti sin que me mires como si fuera la persona más débil del mundo. No soy tu. Nunca seré tu. Nunca seré lo que tu quieras. Seré yo. Lo que he sido siempre. Esto es lo que soy. Quiéreme así porque esto es lo que la vida ha hecho de mi. No cambiaré por nadie si es así como soy feliz. Me ha costado aprenderlo. Me ha costado asumirlo. Es un todo o nada. Yo te acepto como eres, aunque no me comprendas ni me escuches. Aunque no me entiendas. Pero te prometo que en el momento en el que me recupere hablaremos. O al menos, intentaré darte alguna explicación. Es mi momento. 

-Mamá, simplemente gracias. Sé que no son tus mejores tiempos. Sé que incluso te cuesta moverte, hacer una vida normal. Sé que tienes dolores horribles. Sé que te es muy difícil. Pero también me he dado cuenta de cuanto me quieres. Quizá no hayamos hablado lo suficiente. Quizá yo no sepa abrirme a los demás. Quizá me de vergüenza flaquear cuando lo que he intentado siempre ha sido ser fuerte delante de ti. Lo conseguí, hasta que no pude más, pero tengo que agradecer que lo comprendas. Que a pesar de todo, de mis horas llorando en tus brazos y de mis constantes agonías tu me hayas levantado por las mañanas, me hayas vestido de colores, limpiado el cuarto y haberme obligado a comer. Sin ti no. Desde luego que no. Sin ti, sin la llamada de socorro que tan bien encajaste, no podría haber decidido pedir ayuda. Gracias. Por todo, desde el principio.

-Mario, lo siento. He intentado toda mi vida protegerte. Lo sabes. Te quiero más que a nadie en esta familia extraña que tenemos. Sabes que eres más que mi hermano pequeño. Eres mi debilidad. No podría sentirme más orgullosa de tenerte de lo que me siento. Puedo presumir de tener a mi lado a ya todo un hombre que merece la pena como ninguno. Ya has crecido. Ni siquiera me he dado cuenta y ya eres más alto que yo. Se alejaron los años en los que jugábamos en la calle con cajas de cartón simulando naves espaciales mientras sonaba Bob Dylan en el ford gris de papá. Yo no lo olvido. No puedo hacerlo. Te miro y ahí estás, al final del pasillo. Me despierto en las mañanas de sábado y estás tocando la guitarra. Cuando sabes que estoy mal siempre te sientas en mi cama y tocas para que yo te cante. Siempre que vas a comprar me traes algo que me gusta. Estás ahí. Siento que me hayas visto flaquear. Se supone que yo no flaqueo, que yo soy la que te sostiene si flaqueas. Siento que me hayas visto llorar de cansancio, siento que me hayas oído decir que no podía seguir más en este camino. Siento que me hayas visto al borde. Siento que hayas sido el único que haya visto la historia de mi vida desde un segundo plano, pero con los mismos ojos con los que yo la vi. Gracias por mantenerte a flote. Gracias por demostrar que tu también podías sostenerme. Estoy orgullosa de lo que el tiempo y el esfuerzo han hecho de ti. No cambies nunca enano.

-Abuela, ¿qué decirte? Eres impresionante. Mi madre. Una madre de verdad, de esas que cuentan cuentos, te obligan a comerte todo el plato y te regañan si la lías. Yo a tu edad quiero ser como tu. Aunque sé que es muy difícil porque tu eres perfecta. Te quiero. Adoro que siempre me escuches, aunque sean tonterías. Adoro cuando te emociono y camuflas tan bien las lágrimas que no me doy ni cuenta hasta que te las secas. Adoro que intentes hincharme a comer y siempre intentes que vuelva a ser rubia. Adoro que cuides mi cuarto, en el que he dormido siempre cuando vivía contigo. Adoro que sigas lavando y cosiendo mi muñeca de trapo. Adoro que siempre huelas tan bien y sonrías. Adoro tus ansias de seguir aprendiendo, tus anécdotas. Te adoro. Es así. Eres perfecta. Ojalá seas eterna. Para mi lo serás siempre.

-Tata, es decir o escribir tu nombre y reír. Dos veces contadas te he visto llorar en mi vida y una fue por mi. Gracias por tu paciencia. Gracias por los regalos inesperados, por las llamadas de preocupación, por los mil detalles. Por tratarnos como a hijos más que como sobrinos. Por ser tu, por ser como eres, por ese espíritu de niña que espero que nunca pierdas. Eres maravillosa y cualquiera que te conozca o esté a tu lado sabrá lo que vales y cuanto merece la pena tenerte. Valoro de ti cada esfuerzo, cada sacrificio que haces por seguir adelante a pesar de las adversidades. Eres pequeña pero grande, tan grande que ni te das cuenta. Te quiero.

-Prima, hermana, te quiero. Has vivido conmigo cada batalla que he librado en primera persona. Conoces mi historia como nadie, porque estuviste ahí. Comprendes cada lágrima y siempre tienes un plan para sacarme de la realidad o las tristezas. Eres esa hermana que siempre quise y gracias a ti nunca me faltó. Estoy aquí, he estado en los peores momentos. Aquí seguiré. Sé que no lo dudas.

-Rocío...las palabras se me quedan muy cortas. Hermana. Amiga. Antítesis. Esa persona que me vio llorar de pena y me regaló su oso de peluche de la infancia. Esa persona que me salvó y me alejó para llevarme al mar. Que me incluyó en su mundo, me presentó a sus amigos y se convirtió en mi familia. Esa persona que me acogió en fin de año. Esa persona que siempre me llama cuando sabe que lo necesito y cuando no. Esa persona que comparte cada regalo que le hacen conmigo, que me lleva a pasear, que me regala ropa, que me ha hecho los mejores regalos de mi vida. Esa persona que jamás me ha mentido, que ha confiado en mi y me ha apartado de lo malo mil veces... Que crea conmigo, que me inspira, que comparte sueños. Esa persona que llora cuando piensa en nuestra vejez aún juntas en la que creemos fervientemente... Te quiero. Más que eso. Mato por ti. Muero por ti. Me salvaste la vida. Sigues ahí. Cinco años se me hacen cortos cuando los he vivido contigo... Eres indescriptible.

-Karlos, simplemente gracias. Por estar ahí sin tener que estarlo. Por mantenerte a mi lado después de tres años y un supuesto fin. Por ser el amigo perpetuo que te escucha aunque le duela el alma, el que te salva cuando estás perdido, el que siempre te hace favores, el que te sonríe incluso cuando está mal y te dice que todo irá bien. El que es sincero, el que admite sus errores, el que no te abandona... Son demasiadas cosas que sabes que pienso y que mil veces te he escrito. Esto no tiene un fin.

-Yeray, esto se me hace difícil. Sabemos que han pasado mil cosas, pero estás ahí. No sé ni como. Sé que soy difícil, que has intentado ayudarme millones de veces, que te has sentido frustrado por no poder sacarme del hoyo y que aún así has seguido luchando. Entiendo cada uno de tus cansancios y sé leer como te sientes solo con mirarte a los ojos. Decirte que te agradezco todo lo que has hecho y haces es decir poquísimo. Gracias por mantenerte en pie cuando yo ni siquiera sabía hacerlo. Sabes que te quiero. Sabes que me importas. Sabes que me tienes aquí.

-Alfredo, gracias. Por las promesas, por permanecer ahí a pesar de todo lo ocurrido. Tres años se dicen muy pronto. Gracias por ser como de mi familia y por darme ánimos y motivación. Gracias por las canciones a dúo, por las esperanzas y por los sueños compartidos y por compartir. Gracias por tener los cojones que a mi me han faltado para levantarte tu y levantarme a mi. Gracias por ser como eres. Y si nos escuece...escuchamos Free Bird.

-María Protozoo, gracias por tu infinita paciencia. Por tu adorabilidad. Por tus rebotes (incluso, ¿eh? :D) que sabes que te quiero por lo que eres y como eres y me importas muchísimo pase lo que pase. Que sé que estás ahí y que tienes que encontrar tu propio camino, pero siempre tendrás mi manita pase lo que pase por si quieres que te ayude a buscarlo. I'm here.

-Bianca, mi pequeña chica de rojo. Somos morado si te unes a mi azul. Me descubriste un mundo nuevo que me abrió la mente y me hizo ver que yo también podía conseguirlo. Me llevaste a tu hogar, me diste cobijo y aguantaste cada tontería. Te echo de menos a diario. Tengo todos tus regalos y cartas guardados como tesoros. Esto empezó hace años y aún continúa nuestra historia. Queda para largo. Volveremos a encontrarnos. Sabes que eres mi niña y que estaré aquí pase lo que pase.

-Salo y Estela, la piña indestructible que todos los días cuidan de mi para verme sonreír. ¿Qué decir? Nos quedan muchas noches de desenfreno juntas, pequeñas, para reír y llorar si es necesario. Mucho arte que crear, muchos secretos que contar. Somos indestructibles. Sigamos así. Podemos. Sabemos que podemos. Os quiero, lo sabéis de sobra. Sois pura adrenalina.

- Victoria Karr, señorita gallega, gracias por todas tus cartas, tus ánimos constantes, tus preocupaciones y por quererme en la distancia, escucharme y aconsejarme a cada minuto. Gracias por toda la atención y por todo el empeño... De veras princesa de verde, no podría sentirme más orgullosa de tenerte.

-Paula y Ameba, esas amigas omnipresentes. Gracias por estar ahí al pie del cañón a pesar del tiempo que ha pasado, a pesar de que no me haya dejado ni ver y haya tenido miedo de mi sombra. Gracias por confiar, por las cervezas, los abrazos, las miles de bromas y de sonrisas. Las canciones de borrachera y las fotos estúpidas... Sabéis que sois especiales, ¿verdad? Es lo que cuenta. Os adoro a muerte.

-Koki... cualquier cosa que diga aquí de ti se me va a quedar corto cuando sabes perfectamente que llenaría folios y folios hablando de cada detalle que compartimos. Mágico. Único. Mi luciérnaga. Iluminando cada estancia que pisas desde el minuto uno. Siempre con una sonrisa guardada y una caricia en la mejilla para hacerme levantar la cabeza y dejar de mirar al suelo para mirar al frente y seguir adelante. Me enseñaste a mirar hacia atrás sólo para ver cómo había mejorado. Me importas tantísimo... Me has enseñado tanto... Y lo que sé que me queda por aprender de ti. Te admiro por quien eres, por quien me haces ser. Admiro el valor que tienes para seguir adelante. Sé que me sentiré aún más orgullosa de ti con el paso del tiempo, porque puedo poner la mano en el fuego de lo mucho que mereces la pena. Adoro que valores cada tontería, cada gesto que te regalo. Adoro que me valores como persona, que seas capaz de decirme que estarías ahí siempre a pesar de las adversidades. Adoro que me protejas, que me cuides y adoro sentirme pequeña y tranquila con alguien por una vez en la vida. Sin la necesidad de estar en guardia. Adoro la historia al completo, desde el principio. Me siento orgullosa de la primera llamada, del primer café y hasta del farolazo. Del día de lluvia y sol intermitente. Guardo cada pequeño recuerdo de nuestros días, metro, cafeterías, parques... lo que nos queda. Mi trocito de puzzle. Sigamos encajando sin etiquetas y a contra corriente. Sigamos existiendo. Te quiero, a morir.


Escribir esto me ha costado muchísimo. Ni os lo imagináis. Pero aquí está. Y es lo más sincero que podría deciros...


GRACIAS A TODOS, SIN EXCEPCIÓN, POR SER LO QUE SOIS Y QUIENES SOIS, POR HACERME SER LA PERSONA QUE SOY HOY EN DÍA. OS QUIERO.




Zoe.


miércoles, 22 de febrero de 2012

Cuddle ♥

Tomorrow :3



Mañana por fin eres mío mío mío (casi después de un mes sin despertarme contigo).
Y veré tus ojillos de recién levantado y tu pelo desordenado. Esa cara de "¿dónde estoy?" hasta que me miras, sonríes y me besas :) eres tan pequeño... ni siquiera me sueltas cuando duermes.
Voy a pucharte hasta ponerte azul :3

Mañana, día de no mirar el reloj por la tarde, sin prisas... porque sé que la noche la termino contigo.
Eres...demasiado.


Te shero koala♥

lunes, 20 de febrero de 2012

Súper tú al rescate.



1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.

4. m. Tendencia a la unión sexual.

5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor

6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores



Las palabras fluyen contigo, me siento en conexión.
Apareces para relajar las cosas, haces que todo sea más fácil.
Eres esa ilusión permanente que no desaparece, única y sustancial.
A mi lado porque quieres, sin ningún tipo de etiqueta ni obligación...
Me haces sonreír y me mantienes a flote.
Tú eres mi cordura en momentos de desesperación y tristeza.
Siempre a mi lado aunque nadie te vea... fácil de sentir... difícil de explicar.

Gracias por romper mis esquemas y hacerme crecer...
Me das la fe que necesito para creer en mis valores y esforzarme por ser mejor.
Confío en que el tiempo nos hará felices. Pase lo que pase.
Como ya dije, yo ya te conocí antes... en uno de mis sueños.
Eres todo lo que había buscado. Incomparable. Único...
Mi pequeño diamante en bruto que cada día brilla más :)

Te quiero a morir.
Gracias por endulzarme los días.


jueves, 16 de febrero de 2012

Puzzle.

"Si quieren que el amor entre ustedes perdure...
Vuelen juntos, pero jamás atados..."



"No soy perfecta".-Te dije.
Pero no te importó, para ti siempre he sido la pequeña chica perfectamente imperfecta. Imperfectamente perfecta. Tiene gracia, porque soy montaña rusa, subo y bajo. Me has visto llorar de pura tristeza. Me conoces  desde el minuto cero, nunca llevé máscara. Creo que entonces ya buscaba tus ojos chocar con los míos. Es curioso, eres un imán para esta niña perdida. Puzzle que encaja siempre conmigo. Te he buscado antes, mucho antes de saber que existías, en algún rincón de mis ilusiones. No eres ni crío ni adulto, pero me enseñas el mundo de tu mano y a veces te refugias en mí.

"Ojalá pudiera quedarme así toda la noche...".-Dices mientras me abrazas en la cama diez minutos antes de que tenga que irme, (aunque nunca me apetezca cruzar esa puerta).
He encontrado el búnker perfecto anti dolorosas realidades en el hueco de tus abrazos. Tus camisas de cuadros (siempre azules o moradas) son paños de lágrimas y sonrisas, forman parte de mi mundo. Dejas rastro. Recuerdo que el primer día que decidiste rozarme yo llevaba puesta la mía. Es imposible no sonreír cuando vuelvo a usarla.

"Ojalá pudiera darte yo las ganas de vivir...".-Escuché como lo decías en el bar mirando al suelo, aunque hice como que no te había oído. Dijiste una vez que entre otras cosas, querías hacerme la mujer más feliz del mundo. Quédate con esto: Yo ya soy feliz. Me quieres, ¿cómo no serlo?. Nos encontramos entre la muchedumbre y jamás me sentí tan completa... Eres una gran parte de mí, siempre estás cerca. Pase lo que pase. Dices que tengo tu corazón y no puedo sentirme más afortunada. Tienes el mío, lo sabes. Está más que comprobado. No tengas miedo. Yo me quedo. 

Sé que la vida es preciosa, ¿pero qué hago yo sola con tanta belleza?...¿la meto en un tarro?.
No quiero embotellar nada, ya capturo la magia cada vez que pulso el botón de mi cámara.
Vive esto, conmigo. Quédate muy cerca. Menos de dos milímetros. Hay mucho por sentir.
Ya te dije... Todo estará bien...al fin y al cabo, hagas lo que hagas, todo volverá a su cauce... Y yo nadaré en él, podrás verme entre todas las olas.


Te quiero así, con bajadas y subidas. Con tus momentos de soledad completamente necesarios. Sólo necesito que sepas que entre tanta oscuridad yo encenderé una vela para que puedas volver a encontrarme. Te quiero por lo que eres, por lo que me haces ser. Porque valoro cada segundo, cada sentimiento que me encuentro cuando tropiezo con tus ojos.

Gracias por no soltarme.
He vuelto a la vida... O eso creo.
Nada dura eternamente... Y mucho menos el gris.



Eres mi luz, pequeño.


Y lo demás... te lo guardo en un suspiro.

jueves, 9 de febrero de 2012

A su tiempo y manera

Se van ordenando mis días.
Estoy bien, estoy estable.
En mis cabales, en mi línea.

Salo, Estela y yo en clase de volumen modelando con barro :) Las 3 bellas como camellas!



Con compañeros así no podría ser más feliz.
Salo, Estela, Ota, Marta, Celia, Sara, Oliva, Nath, Sergio, Jalex, Gris, Jeck... todos...
Me quedo sin espacio para mencionaros y no quiero hacerlo pesado.
Sois jodidamente estupendos. Todos. Sin excepción. Nunca había tenido una clase mejor.
Estáis haciendo de mis días en el instituto el mejor curso de mi vida. Y qué decir de los profesores.
Algunos con sus más o sus menos, pero con ganas de enseñar. Pablo en especial... impresionante.
Gracias por todas las mañanas, las charlas, los descansos para comer, fumar, dibujar...
Sin vosotros mis días no serían lo mismo ni de lejos. Os quiero, really.

Y qué decir de ti...
Que no importa si estamos muy agobiados, siempre se puede buscar un huequecito para abrazarnos sin límites y comernos a besos hasta que desaparezcamos. Cerveza de por medio, muchas reflexiones, secretos... sinceridad pura y dura y confianza. Tú, mi trocito de puzzle, encajando perfectamente en mí. 

Te quiero, no lo olvides. A veces es un sentimiento tan fuerte que creo que me voy a romper en mil pedacitos... Indescriptible. Insólito. Nunca antes experimentado. Tú, parte de mí. Te llevo conmigo.



Los días pasan rápido, persiguiéndose.
Me pongo las gafas de sol y echo a andar...


Maravillosos días...

viernes, 3 de febrero de 2012

Se llama Zoe. By Isi.

                                             

Se llama Zoe, aunque a veces es Dama Delirio.
Zoe se pasea por la vida de una forma que hace que las baldosas del suelo bailen a su paso.
Zoe es azul. Sus colores van desde el azul casi blanco al azul más oscuro que roza al negro.
Su pelo es un arcoiris. Y ella... Simplemente es Zoe, con Z.

Ella es la musa de mi próximo relato, un relato que presentaré a concurso. Tiene algo, no sé qué exactamente, que me dice que escriba una historia.

Será una historia de peces, de ojos bicolores, de delirios, y de más cosas que no pondré por aquí pero que ya se verán... O quizás de nada de esto, pero que da igual, porque Zoe es tan única que aunque mi personaje no se parezca a ella, ella sabrá que lo hice con todo el cariño.

Va por ti esta entrada, sirenita azul. Gracias por ser mi inspiración para este relato.


[...]



Qué decir...estoy más que sorprendida y orgullosa.
Gracias a tí, por permitirme formar parte de tus historias siempre tan maravillosas.
Gracias por fijarte en mí, en cada detalle y en cada sueño en mis letras.
Es un honor, de verdad :)

Desde aquí un abrazo y una sonrisa grande, y espero leerte pronto.

A los demás, no os perdáis su blog!
Siempre merece la pena!


Un besote! :)

jueves, 2 de febrero de 2012

Sólo son detalles...

Me encantas.
No hay nada más cierto en estos momentos. 
Cada detalle, cada gesto...



Adoro...

• Despertarme contigo y darme cuenta de que no has dejado de abrazarme en toda la noche.
• Que siempre tengas consejos que darme, paciencia para escucharme.
• Cuando yo soy feliz, tú sonríes de manera automática, alegrándote por mí.
• Valoras mi arte y presumes de él más que yo misma. Es la mayor satisfacción del mundo.
• Que siempre quieras que te cante algo cuando sacas la guitarra. Que cantes conmigo espontáneamente.
• Que me hagas la comida y siempre te salga bien a pesar de los experimentos que montamos.
• Que yo te de un masaje, y cuando te los pida me digas que tú "eres más de dar besos".
• Que no quepamos los dos en la ducha, y sigamos empeñándonos en ducharnos juntos.
• Cuando coges la guitarra y te pones a tocar y cantar dando saltitos por el piso. Me haces reír.
• Cuando te indignas y haces mil aspavientos y pareces un diccionario de latín.
• Cada vez que corriges a alguien y te lías entre tecnicismos. Listillo :)
• Tu espontaneidad, tus bromas, cuando "pones el automático".
• Lo bien que encajan tu cuerpo y el mío como piezas de puzzle. Mi cabeza en tu hombro, siempre.
• Que cada vez que te hable y me ría con tonterías, te contagie.
• Cuando tengo algún detalle contigo y se te pone esa cara de amor y chiribitees.
• El parecido que te traes con Kurtco, que lo sepas y me digas que "tú aprecias la vida".
• Que seas un mini grunge que a pesar de todo, se ducha y sabe ser feliz.
• Que me llames hispter, yo a tí gafapasta y después nos riamos porque odiamos ambas cosas.
• Cada vez que me monto en el coche, suena Alice in Chains, y siempre me recuerda a ti.
• La manía que tienes de hacerle agujeros a las mangas para meter los dedos. Es adorable.
• Tu ya registrada combinación vaqueros + camiseta + camisa de cuadros + converse.
• Que siempre me digas lo bonita que estoy, incluso recién levantada o despeinada.
• Tu forma de bailar. Sé que tienes ritmo, pero no puedo evitar reír.
• El farolazo que te diste el primer día que quedamos mientras me mirabas fijamente y hablabas sin parar.
• Café o cerveza. Que me obligues a desayunar diciéndome que la tostada me mira con pena.
• Que ahora el metro de San Bernardo siempre me recuerde a tí.
• Que el primer día que quedamos lloviera tanto y saliera el sol después, con nuestros ánimos.
• Que me entiendas como nadie cuando hablemos de ser "azules".
• Tu nórdico que huele a mí. Mi ropa que huele a tí.
• Que los abrazos siempre vengan antes que los besos, sincronizando latidos.
• Esa idea de que la señora tatuada en tu espalda es bollera y está enamorada de mí.
• La forma de tus labios. Tus ojos fijos. Tu pelo. Tus curvas. Tus manos. Tú. Y lo sabes.
• Sentir que nunca había encajado tanto con nadie, y que sea recíproco.
• Que me enseñes, que me expliques todo lo que no entiendo.
• Haber sido siempre yo misma contigo, y que me quieras por lo que soy.
• El respeto que guardas a las cosas que se lo merecen. 
• Que sepas defenderte y lo hagas de manera justa y limpia.
• Tu timidez que a veces sale de la nada.
• Tus silencios, que me dicen tantísimas cosas.
• Tus monerías, y eso que nunca me han gustado y se me hace raro.
• Lo bien que escribes, maldita sea.
• Nuestros besos perfectos que encajan tanto como nosotros.
• Quererte tanto, que me quieras tanto. Que nos de igual el mundo y nos centremos en ser felices.



Me has enseñado demasiado en este corto periodo de tiempo. Queda mucho más.
No podría terminar esta lista, porque siempre me sorprendes con algo nuevo.
Ya sabes que sin tí no, y que todo lo que pueda escribir se queda corto...
Eres demasiado. Me siento afortunada de tenerte a mi lado.

Gracias de corazón, por aparecer en mi camino.


Te quiero.