Visitante numero...

lunes, 15 de octubre de 2012

Entrada 650. Brújula.



 Eluveitie-Anagantios



Era y es cuestión de tiempo.
Todos sabemos que las heridas que siguen abiertas, sangran.
Tengo la suerte y la valentía en mi mano como para saber cosérmelas bien.

Si miro más allá de lo que hay delante de mis ojos, alcanzo a entrar en mi propia mente.
Un prado verde. Un día de lluvia. Música. Quizás nieve. 
A veces mi cabeza me deja sola en medio de parajes que nunca he llegado a conocer.
Cuando noto un latido, tengo compañía. No os diré su nombre aún, no es necesario.
Llevaba demasiados años perdido entre pensamientos. Creí que jamás llegaría. Ha venido solo. Quiere quedarse. Ya no recordaba lo que era compartir un mismo sentimiento con otro ser. No tan equilibrado.

Soy una balanza dentro de mi propio cuerpo.
Nunca demasiado. Nunca insuficiente. Lo justo, lo necesario para no estrellarme.
La historia que escribió para mí, terminó cambiando hasta mi forma de latir. La esencia necesita volver a ser intocable. No sabe nada de esto. Nada ha vuelto a ser como antes. Quiero resurgir de mis cenizas. Siempre he tenido alas, aunque a veces no supiera de ellas. Me perdí, me rompí en mil pedazos. Ahora estoy congelada. El invierno vino a verme antes que a todos los demás.

No es culpa mía si entró por la ventana. No me avisó, pero me acompaña hasta el día de hoy. Luego llegó el lobo, lamió mis lágrimas y prometió quedarse hasta que el hielo desapareciera. No le importó lo rota que estuviera, porque quería quedarse. Me miró a los ojos. Los suyos, fríos como la escarcha, me tocaron el corazón. Decidí que le quería a mi lado, a pesar del miedo y otros factores. Susurró diciendo "somos intemporales, tendrás que compartirme con la Luna". Acepté sus condiciones a sabiendas de que pasara lo que pasara, guardaría mis espaldas.

No he encontrado el camino. A veces creo que me he encontrado a mí misma entre toda la niebla. No sé si es una ilusión. Debo mirar más allá de lo tangible. Puedo reconocerme entre tantas sombras, pero no me veo con claridad. Las cosas han cambiado. Nosotros hemos cambiado. Mis cicatrices siguen presentes, recordándome cada paso y cada golpe. Levanto la cabeza con orgullo. Me digo a mí misma y reafirmo que no me arrepiento. No hay etapas existentes. No hay ni pasado ni presente, y no quiero pensar en el futuro.

Necesito volver a sentir. Hundir la cabeza en el agua de este río, aguantar la respiración. Volver a la superficie y respirar, al borde del precipicio que conozco desde hace ya tantos años.

A veces morir, parece ser menos doloroso que esto.
Los cuervos han vuelto a mi ventana y el frío se ha metido dentro de mí.
Llevo tatuada mi propia brújula, así que por favor...

Esta vez, no necesito que vengas a salvarme.


 [...]
 


 Llevo 3 meses sin escribir absolutamente nada. Ni aquí, ni en ningún sitio.
 Simplemente, me alegro de poder volver a hacerlo. Estoy saliendo de la coraza.

1 comentario:

Manu RG dijo...

En la película "Persona", de Ingmar Bergman, hospitalizan a una actriz que ha decidido dejar de hablar. Y la doctora le dice al cabo de un tiempo que "la vida se cuela por todas partes". Aunque le instaba a mantener ese mutismo el tiempo que le hiciese falta, hasta que se cansase.

Creo que las corazas también son temporales. Son necesarias, son la manera en que el cerebro te dice "eh, las emociones están sometiéndome a mí y al resto del cuerpo a demasiado estrés, voy a enfriar el torrente hormonal". Y entonces él solito pulsa una serie de interruptores y te quedas en una especie de modo de ahorro energético.

Pero tras la noche llega el día, y ni siquiera los largos inviernos de Poniente son eternos. Nadie dice que el día sea menos peligroso, o que la primavera duela menos. Pero eres capaz de luchar. Al menos ya tienes fuerzas, por un tiempo. Y suelen ser tiempos relativamente felices. Porque aunque estés en una batalla y no en la madriguera, tienes un MOTIVO. Mientras dure, brindemos por él.

Cada vez creo con más fuerza que no hay nada definitivo en esta vida. La eternidad es una chaqueta que a cualquier ser vivo le queda grande.

Un saludo desde el Jurásico. =)