Visitante numero...

lunes, 29 de junio de 2009

Dentro de la pecera.



Ella sólo quería desaparecer.

Todas las personas quieren vivir,y ella sentía haber vivido demasiado.Demasiado.Era justamente eso.
Estaba tan llena de alegría como de pena...tan llena de satisfacción como llena de dolor y desgracia.
Y no daba para más.Perdida,sin rumbo,todo era monótono,como siempre.
Ella y su pecera,su maldita pecera.
Sabía como salir,pero algo la estaba atando.
Y aún así,aquello ya no importaba.
Porque sencillamente,nada importaba ya.
Nadar para seguir ahogándose.
Dormir para seguir muriendo.
Vivir en la inconsciencia que causa el sueño profundo.
"No puedo más".

Subida a una silla con una cuerda en la mano,se preparó a decir adiós para siempre.
Ató la cuerda a una de las ramas de las plantas de plástico que había dentro de la pecera.Aquellos absurdos objetos que ponía la gente dentro de esos recipientes para que los seres que vivían dentro se sintieran "como en casa"...

"Yo no estoy en casa".
Rodeó su cuello con la cuerda y se dispuso a terminar con todo.Un pie fuera de la silla...tres...dos...uno...
Maldita sea...Agua.
Todo el mundo flota.Incluso ella.
"No puedo salir de aquí,es imposible".
Quiso echarse a llorar pero no pudo,tampoco podía gritar.
Se veía ridícula en tal sitio,flotando colgada de una cuerda.En esa absurda postura,se dió cuenta de que tenía a alguien a sus espaldas.Y ahí estaba él...mirándola.Nada sorprendido por lo que acababa de presenciar.Él que todo lo sabía y lo intuía.Ella se desató la soga del cuello,y se hundió hasta el fondo de la pecera,de rodillas,cayendo delante de él,que la miraba anhelante.

-"Yo..."

-"Me necesitas para salir de aquí..."



Primera parte,pero no la única,de esta historia...


Continuará...

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