Visitante numero...

jueves, 10 de febrero de 2011

El lobo.

Llovía a cántaros cuando entré en aquel bar intentando buscar refujio.
No tenía saldo en el móvil para pedir a algún amigo que viniera a buscarme, y además estaba lejos de casa.

Cuando caminaba por las afueras intentando despejarme de mis asuntos, nunca se me ocurrió que ese cielo plomizo se me fuera a caer encima en forma de chaparrón. Pero así había sido, y tuve que entrar en la primera tasca que se me puso en el camino, en este caso una pequeñita y rural.
Entré rápidamente y me abrí paso entre las mesas de dos zancadas. Las pocas personas que había allí me miraron (cosa que no me extrañaba al haber entrado cual exhalación) dándose cuenta de mi enfado y mi pelo húmedo. Me senté cerca de la barra y pedí un café que me sirvieron demasiado caliente (parece que los camareros no saben que existe la leche "del tiempo") y mientras esperaba a que se enfriase saqué un cigarrillo.
No acostumbro a fumar, pero el tabaco de vainilla me pierde. Siempre solía llevar un paquete cuando paseaba sola y en eso había tenido suerte aquel día.

Busqué mi mechero en los bolsillos de mi chaqueta y en los de mi pantalón, sin éxito.

-¡Joder!-Exclamé cabreada-¿Esque todo tiene que pasarme a mí?.

No había terminado de lamentarme cuando la sombra que tenía a mi lado (en la que no me había fijado ni siquiera al entrar) alargó sutilmente la mano ofreciéndome el fuego de un zippo plateado con un precioso lobo grabado en relieve. Me encendí el cigarrillo al fin, y le tendí la mano al desconocido para devolverle lo que era suyo.

-Gracias.

-No hay de qué, Karmazul.

-¿Cómo has dicho?-Supongo que me quedé de piedra al oír ese apodo que nadie conocía por allí. Pero al escuchar esa voz ya sabía quién me hablaba, aunque no terminase de creérlo.-¿Silver..?


Un aplauso para uno de mis musos, Forash :)

-Hola, pequeña.-Él sonrió con gesto lobuno mientras bebía su cerveza.

-No puede ser, tú no eres real...estás en mi cabeza...Es imposible...

-Claro que soy real, tócame, estoy aquí.-Seguía mirándome con esa sonrisa y yo no podía creer lo que estaba viendo.

-¡Estás hecho de letras!...Esto es imposible...-Él me agarró la mano y la acercó a su chaqueta mojada. Podía sentirlo. Me aventuré a rozar su cara, su pelo, todo él era real y estaba allí...

-He venido porque tengo que hablar contigo...seriamente.


Aún en mi ensoñación, me preparé a escuchar.



[...]

Miau. Seguid leyendo si queréis saber el final!
Para los que no conozcan a Sil, es mi personaje favorito de todos los que he creado a lo largo de mi vida, y parte de la historia que escribo por aquí:


Historias para NO dormir.


Entrad si queréis saber quién es este caballero!


Un beso y gracias por leer! :)

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